La incertidumbre de lo
que pudiera ver o conocer, el desconocimiento de lo que venía era más que
misterioso para este espíritu.
El conocimiento previo de
la experiencia de mi vida me llevaba a dudar de lo que pudiera ver en este viaje
que comenzaba. Salir de la zona de confort del estudio de las diferentes artes
que rondaban mi vida a lo largo del tiempo, un aprendizaje estricto y dedicado
(no es que en esta ocasión fuera a cambiar la estructura del método) sino que
representaba enfrentarme con algo totalmente diferente de lo que acostumbraba.
El misterio llamaba a
abrir mi mente por completo.
El conocimiento previo,
la terminología, la lógica del sentido, el despertar de la intuición. En este
punto de mi experiencia la intuición se metía cuando menos lo esperaba, sin
darle mucha importancia, ¿en este viaje? La intuición seria protagonista.
El asombro de la
significación que nos lleva a callejones en donde el misterio se desvela
dejándome entrar a un mundo diferente.
A medida que el tiempo
pasaba y yo avanzaba en este arte, me sentía correspondida por una fuerza que
recorría mi interior, me estaba abriendo sin miedo, por primera vez, en algo
que crecía en mi interior. Algo que no tenía que ser entendido con la razón
solamente, sino con algo más: ¡el espíritu!
Para no explayarme
demasiado en este resumen, solo diré que, a lo largo de las enseñanzas de las
artes ocultas, solo necesite soltar la intuición, algo que me enseño la
filosofía es que la intuición no se da con facilidad, porque nuestra mente está
estructurada de otra forma y soltar la intuición significa captar el mundo que
no vemos, captar las señales que dejamos pasar por estar dormidos.
Soltar aquello que
“supuestamente” no existe es creer la posibilidad de aquello que esta y no
vemos, y por la tanto, es poner en funcionamiento aquello que tenemos adentro y
tal vez quizás nunca descubriremos a lo largo de nuestras vidas.
Pero yo sabía que mi vida
estaba estructurada de otra forma, solo que no sabía cómo.
Mi viaje me llevo a conocerme
internamente, mi historia, mi pasado, mis sentimientos ocultos, mis habilidades
espirituales, lo que estaba y no se dejaba ver, lo oculto.
Sé que este es el
principio del todo y que todo va a fluir más dinámicamente porque aquello que
creía que estaba y no sabía cómo verlo, se develo y añoro seguir explotando mi
espíritu para poder ver aquello que sigue oculto en mí y en consecuencia
conectar internamente con el “asombro “de los misterios de la vida.
El misterio de la vida. Que duro es aceptar que solo tenemos ráfagas de conocimiento aparente. Muy valiente.
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