Recuerdo tu sonrisa vivaz y fresca,
mañanas de conversaciones de todo tipo
de épocas lejanas, del pasado,
anécdotas profundas envueltas
en tu manera de contar y de ver la vida
siempre de un modo mágico.
Recuerdo tus ojos verdes brillantes,
como lucesitas que iluminaron mi infancia
que supiste acompañar de manera fraternal.
Recuerdo tus lecciones musicales
que se incorporaron a mi vida, desde pequeña,
una marca que permanece en mi, viva
para siempre y que nadie podrá borrar jamás.
Recuerdo tu voz inolvidable,
palabras que tocaron mi corazón
haciéndolo mas sensible a ti y mas
fuerte con la vida.
Simplemente te recuerdo
y te recordaré siempre
porque aunque tu presencia
ya no esté conmigo
tus palabras y tus enseñanzas
quedaran vivas en mi corazón
hasta que nos veamos nuevamente
disfrutando nuestra sinfonía
para toda la eternidad.
Uno nunca sabe cuan importante es su paso en la vida del otro, y cuánto una charla, o una sonrisa, pueden perdurar. Muy especial lo que escribiste. Muy ...
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